Ecografía prostática

Los ultrasonidos o ecografía funcionan mediante el envío de ondas sonoras al interior del cuerpo. Estas ondas se reflejan en los órganos internos y son recogidas por unos aparatos especiales que crean a partir de ellas imágenes de la zona anatómica. No utiliza radiación ionizante (rayos-x) para realizar la imagen. La imagen ecográfica se toma en tiempo real, de manera que nos puede enseñar movimiento de los tejidos u órganos internos, como la circulación de la sangre en arterias y venas.

La ecografía de la próstata se utiliza para detectar posibles aciones en el interior de la glándula prostática. Puede indicarnos si la próstata está aumentada de tamaño o si hay un crecimiento anormal que pueda parecer un cáncer.

Deberá vestirse de manera cómoda, con una prenda poco apretada. Se le realizará un enema entre 2 a 4 horas antes del estudio para limpiar el intestino. Siga las instrucciones que le den para la preparación del intestino. Una vejiga llena ayuda a ver la próstata, por lo que se le puede pedir que beba alrededor de 6 vasos de agua antes de la prueba.

El equipo consiste en un transductor y un sistema de monitorizar. El transductor es un pequeño dispositivo de forma cilíndrica, que se lubrica y se introduce en el recto para ver la próstata o para realizar una biopsia guiada con ultrasonidos, si se sospecha un cáncer.

La imagen ecográfica es vista inmediatamente en el monitor, que se parece mucho a un monitor de un ordenador o de la televisión. El radiólogo o ecografista mira este monitor durante la exploración y toma imágenes representativas para almacenarlas. A menudo el paciente es también capaz de ver el monitor.

La ecografía se basa en el mismo principio que el sonar que usan los murciélagos, barcos de la armada o pesqueros para detectar bancos de peces. Cuando un haz de ondas sonoras se emite de forma controlado contra un objeto, sus ondas de ecos pueden ser utilizadas para identificar a distancia el objeto, su tamaño, su forma y su consistencia interna (líquido, sólido o mixta).

Las funciones del transductor del ultrasonido son las de altavoz (transmitir sonido) y micrófono (grabar los sonidos). Cuando el transductor es coloca en el recto dirige una corriente de ondas sonoras de alta frecuencia, inaudibles hacia el interior del cuerpo. Cuando las ondas del eco regresan de los tejidos y líquidos del cuerpo, el sensible micrófono del transductor, graba la longitud y características de las ondas reflejadas.

En el hombre, la ecografía transrectal de la próstata puede ser solicitada si resulta elevado un análisis determinado de sangre o si el médico detecta un bulto durante un examen rutinario para descartar cáncer de próstata. Una ecografía de próstata también puede detectar otras aciones de la próstata como inflamación o puede ser utilizado en el estudio de infertilidad.

Ya que los ultrasonidos nos proporcionan imágenes en tiempo real, también los podemos utilizar como guía de determinados estudios como para realizar una biopsia con aguja, en la que la aguja se utiliza para tomar una muestra de las células de una zona anormal de la próstata para que pueda analizarse.

Si no es preciso realizar biopsia, la ecografía transrectal de la próstata produce una molestia similar a un examen rectal realizado por su médico. El estudio dura aproximadamente 15 a 25 minutos.

Si se realiza una biopsia, las molestias que se producen debido al pinchazo de la aguja son mínimas, ya que la pared rectal es relativamente insensible en la zona de la próstata. Una biopsia añadirá algún tiempo a la duración del estudio.

En el hombre, la próstata se localiza directamente delante del recto, por ello la exploración se realiza transrectalmente. Se coloca sobre el transductor una funda, es lubricado y colocado en el interior del recto de manera que el sonido sólo debe recorrer una corta distancia hasta la próstata. Las imágenes se obtienen desde diferentes ángulos para conseguir la mejor visión de la próstata. La mayor parte de las veces se realiza con el paciente acostado sobre su lado izquierdo y las piernas ligeramente flexionadas.

Si se identifica una lesión sospechosa con la ecografía o en el curso de una exploración rectal, se realiza una biopsia dirigida con ecografía. Este procedimiento consiste en introducir una aguja en la próstata mientras que el radiólogo ve la situación de la aguja con el ecógrafo. Se toma una pequeña cantidad de tejido para su examen microscópico. Más abajo puede ver un ejemplo de transductor rectal.

Cuando se ha completado el estudio se le dirá al paciente que se vista y espere mientras se revisan las imágenes en la placa o en el monitor. Uno de los ecografistas o radiólogo es capaz de ver las imágenes ecográficas en tiempo real mientras que son adquiridas y el paciente puede marcharse inmediatamente.

Un radiólogo, que es un médico con experiencia en ultrasonidos así como en otras exploraciones, analizará todas las imágenes y enviará un informe firmado con sus interpretaciones a su médico de cabecera. Generalmente recibirá los resultados el médico que ha solicitado la prueba. En algunos casos el radiólogo puede explicarle los resultados preliminares con usted a la conclusión del estudio. Nuevas tecnologías pueden permitir la distribución del informe y las imágenes mediante Internet facilitando el proceso.